29 ene 2013

Tratamiento de Merecimiento


Me merezco todo lo bueno.
No algo, no un poquito, sino todo lo bueno.
Ahora dejo atrás
todos los pensamientos negativos y restrictivos.
Me libero y me olvido
de todas las limitaciones de mis padres.
Los amo y voy más allá de ellos.
 
Yo no soy sus opiniones negativas
ni sus creencias limitadoras.
no me ata ningún miedo ni prejuicio
de la sociedad en que vivo.
Ya no me identifico con ningún tipo de limitación.
En mi mente, tengo libertad absoluta.
Ahora entro a un nuevo espacio en la conciencia,
en donde me veo de forma diferente.
Estoy creando nuevos pensamientos
acerca de mi ser y de mi vida.
Mi nueva forma de pensar
se convierte en nuevas experiencias.
ahora sé y afirmo
que formo una unidad con el Próspero Poder del Universo.
Y por lo tanto, recibo multitud de bienes.
La totalidad de las posibilidades está ante mí.
Merezco la vida, una buena vida.
Merezco el amor, abundante amor.
Merezco la salud. Merezco vivir cómodamente y prosperar.
Merezco la alegría y la felicidad.
Merezco la libertad,
la libertad de ser todo lo que puedo ser.
Merezco mucho más que todo eso. Merezco todo lo bueno.
El universo esta más que dispuesto
a manifestar mis nuevas creencias.
Y yo acepto la abundancia de esta vida
con alegría, placer y gratitud.
Porque me lo merezco.
La acepto, y sé que es verdad.

 
 

Louise Hay - Amar sin condiciones

21 ene 2013

Tratamiento de Amor

En lo profundo del centro de mi ser hay una fuente infinita de amor. Ahora permito que este amor aflore a la superficie. Este amor llena mi corazón, mi mente, mi conciencia, mi ser, e irradia en todas direcciones, y retorna a mí multiplicado. Cuanto más amor utilizo y doy, más tengo para dar, la provisión es infinita. El empleo del amor me hace sentir bien, es una expresión de mi alegría interior. Me amo, por lo tanto, cuido mi cuerpo amorosamente. Con amor lo sustento con alimentos y bebidas que me nutren; con amor lo arreglo y lo visto, y mi cuerpo me responde con amor, con salud y energía vibrantes. Me amo, por lo tanto me procuro un hogar acogedor, un hogar placentero y que llena todas mis necesidades. Lleno las habitaciones con las vibraciones del amor, para que todo el que entre, yo incluida, se inunde de amor y se nutra con él.
Me amo, por lo tanto realizo un trabajo que disfruto haciendo, un trabajo que utiliza todos mis dones y capacidades; trabajo con y para personas a quienes amo y que me aman, y tengo buenos ingresos. Me amo, por lo tanto pienso con amor y me comporto con amor con todas las personas, porque sé que lo que doy vuelve a mí multiplicado. Sólo atraigo a personas amables a mi mundo, porque ellas son un reflejo de lo que soy. Me amo, por lo tanto perdono y libero el pasado y todas las experiencias pasadas, y soy libre. Me amo, por lo tanto vivo totalmente en el presente, experimento cada momento como algo bueno, y sé que mi futuro es brillante, dichoso y seguro, porque soy una criatura amada del Universo, y el Universo cuida de mí con amor, ahora y siempre. Y así es.
Te amo.

11 ene 2013

Significado: Dolor de Garganta

Aquí es donde tragamos la realidad, donde ingerimos vida a través de aire, comida y agua. Y es también aquí por donde exteriorizamos los sentimientos procedentes del corazón mediante la voz. Como puente de doble vía, la garganta supone el punto de transición entre la cabeza y el tronco. La ingestión de sustancias garantiza la supervivencia del cuerpo, aunque no todo aquello que tragamos tiene un valor nutritivo. En tal caso, cuando debemos engullir una realidad que no queremos asimilar, podemos notar la garganta inflamada o adolorida, en un intento por cerrar o aislar nuestra realidad física. Esto puede darse así mismo cuando reprimimos odio o ira y la emoción queda atrapada en la garganta. Si no decimos lo que deberas queremos decir, o hay algún conflicto en nuestra expresión, la garganta acusará esa represión. La faringitis es una de las formas más comunes de infección de garganta, y es causada por baterías estreptococos. Una infección implica una irritación y una retención de energía. ¿Se debe a sentimientos que no expresamos?¿O a caso la realidad que nos rodea provoca una frustración y un conflicto tan intensos que no deseamos tragar?

LA INGESTION DE LA VIDA
La garganta representa además la concepción, la ingestión de la vida, por lo que las dificultades en esta zona podrían reflejar un conflicto profundo en la aceptación de la propia existencia.
El cuello es vulnerable en extremo, sobre todo como punto de separación entre la mente y el cuerpo. Podemos sentir, por ejmplo, disgusto u odio hacia nuestro cuerpo, quizá debido al hecho de haber venido al mundo en una situación en la que se nos rechazó de inmediato, En ese caso ignoraremos o rechazaremos nuestra presencia física del mismo modo que fuimos rechazados en el momento de la concepción. Si somos especialmente cerebrales, si la energía principal reside en la cabeza y no somos especialmente físicos o conscientes de nuestro cuerpo, entonces lo más probable es que manifestemos dificultades en la zona del cuello, como tensión o artrits. Es como si nunca hubiéramos entrado realmente en el cuerpo; no hay sentimiento o conocimiento real de nuestra existencia física, ni experiencia directa de cómo funciona o qué necesita. Los problemas en la región del cuello pueden acentuarse porque la energía no fluye libremente a causa de esta separación psicosomática, así como de la falta de resolución a esar aquí, en el mundo.
 
 
Si deseas saber más sobre esta parte del cuerpo u otras te recomiendo leer el libro Mente y Cuerpo de Debbie Shapiro.

10 ene 2013

¿Sanación o Curación?

La sanación es un proceso que va más allá de la curación del cuerpo físico. Es un proceso emocional, mental y espiritual sorprendentemente poderoso que nos acera a quienes realmente somos y a nuestro propósito en este mundo.
 
Sanar es regresar a nuestro estado de integridad

La experiencia nos muestra que la sanación es accesible a todos los seres humanos mientras que la curación no lo es. Hay personas que sanan y se curán. Son los pacientes excepcionales. Hay personas cuyo cuerpo no se cura y sin embargo, parten como triunfadores habiéndole dado verdadero sentido a su existencia al conectarse con la totalidad de su ser.
La mayoría de nosotros, educados en la tradición de la ciencia médica occidental, tendemos a considerar la enfermedad como una especie de falla mecánica de nuestro cuerpo, que requiere de "un mecánico debajo del capo" para reconectar los cables y reemplazar las partes. A esto le llamamos curación. En cambio la sanación es una cuestión de significado, no de mecánica, ina respuesta ntegral que busca entender la experiencia de una enfermedad como parte esencial de la vida. Según este enfoque, quien sana no es la enfermedad sino la persona.
Al acompañar a una persona lo hacemos desde los diferentes niveles de su Ser, su aspecto físico, mental, espiritual, sus relaciones, su entorno y las interrelaciones entre todos esos niveles. Cada uno es importante y ninguno puede ser ignorado.

8 ene 2013

7 PALABRAS MÁGICAS

MUÉVETE
Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo.  
Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tus sueños más locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.

TOCA
Toca las partes que Amas de tu cuerpo.
Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.

ESCUCHA
Siéntate en silencio y observa cuanto hay allí para ser escuchado.
Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca es hablado.

SIENTE
El dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte.
Permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate y expresa tu furia, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estás vivo.

CONFÍA
Tu sabes lo que necesitas saber.
Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y sólo tú sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del océano, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.

REÚNETE
Con los hombres y mujeres que Amas.
Toma el té acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros.Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez son completamente parecidas. Cocina y come en compañía.

RECIBE
Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos menos a ti mismo.
Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.

18 dic 2012

Mitos fundamentales sobre la curación

          Existen mitos fundamentales sobre la curación, que consumen la energía mental y emocional de una per­sona hasta el punto de impedirle sanar. Cada uno de esos mitos sirve para apoyar la actitud de la heridalogía, que de­bilita al cuerpo en lugar de sanarlo. Esas creencias son tan fuertes que, en ocasiones, superan a nuestras creencias optimistas sobre la posibilidad de curarnos. Ello se debe a que las creencias basadas en la esperanza y el optimis­mo se refieren al futuro, a posibilidades, mientras que la enfermedad es una realidad y los mitos que la sustentan hablan en tiempo presente. La curación es intangible, pero sentimos y vemos nuestra enfermedad.

El medio más eficaz de destruir el poder de un mito es reconocer que se cree en él, y que por mucho que se com­parta esa creencia con otras personas, no por ello deja de ser una creencia para convertirse en un hecho. A continuación, hay que hacer un esfuerzo consciente para librarse de su in­flujo. Cuando lea las descripciones de estos mitos, pre­gúntese: « ¿Creo en él?» Si la respuesta es afirmativa, existe la forma —por medio de la oración y otros ritos— de apartarlo de su mente. Ningún mito permite que la psi­que se libere de él sin plantar batalla, pero si usted tiene realmente la intención de sanar debe librar esa batalla y, a continuación, desarrollar unos esquemas mentales desti­nados a suplantar esos mitos y a potenciar su salud.
EL PRIMER MITO: MI VIDA ESTÁ DEFINIDA POR MI HERIDA
Es prácticamente imposible no estar influido por un pa­sado de heridas emocionales o psíquicas. Tanto literal como simbólicamente, las heridas impregnan nuestra sangre y nuestro cuerpo. Nuestra biografía es en buena parte bio­logía. Las heridas son como unos canales que desvían agua y espíritu del río de nuestra vida. Cuantas más heridas te­nemos, mayor es el esfuerzo que debemos hacer para re­cuperar nuestra energía, frenar la pérdida energética y afa­narnos en sanar. Independientemente del número y la profundidad de esos canales, para curarnos debemos recu­perar nuestra fuerza vital.
Muchas personas están convencidas de que sus vidas no son sino una compilación de heridas psíquicas que ellos mismos no pueden sanar. Cuando se les dice que pueden li­brarse de sus heridas, la mayoría responde: —Usted no lo comprende. No he vuelto a ser la mis­ma persona desde esa experiencia. ¿Cómo puedo cambiar eso ahora?
Después de pasar por una experiencia traumática o trágica, esas personas tienden a contemplar cada nueva experiencia a través de la lente de la herida que padecen. Proyectan su experiencia anterior sobre todo cuando for­ma parte de su vida actual. Inician toda relación sospe­chando que será igual que la anterior. Incluso advierten a la persona con la que entablan una relación que jamás po­drán confiar en él n ella plenamente debido a su expe­riencia pasada. Y describen su vida como una serie de de­sastres personales y profesionales que no pueden tener fin porque su pasado herido les ha arrebatado toda opor­tunidad de ser felices.
Aunque este estado anímico es triste, limitador y de­rrotista, algunas personas derivan un gran poder de su continuidad porque les autoriza a llevar una vida de nu­las expectativas y escasa responsabilidad. Les permite apo­yarse en otros, explotando sus sentimientos de culpabili­dad para seguir beneficiándose de esa ayuda. Se expresan con tristeza o amargura sobre las metas creativas que ja­más lograrán alcanzar debido a su historial de traumas fí­sicos o emocionales. Buscan un sistema de apoyo que les conceda un espacio social en el que se sientan cómodos, donde puedan desarrollar libremente su heridalogía sin que les critiquen por ello. Dado que no se espera nada de una personalidad herida, no pueden fracasar.
Con el paso de los años, a medida que esas personas se acostumbran a este poder y a esta autoprotección, cada vez les cuesta más cambiar. A medida que nos hacemos ma­yores, nos resulta muy difícil abandonar nuestras heridas y modificar nuestros criterios. Pero lo cierto es que el he­cho de conceder tanta importancia a sus heridas puede dañar su psique tanto como las mismas heridas. El recrear­se en una herida equivale a herirnos a nosotros mismos, constituye una auto flagelación, mantiene nuestra con­ciencia siempre centrada en la debilidad y nunca en la re­cuperación. Además, una psique convencida de su vulnerabilidad emocional y psicológica sólo puede producir un cuerpo físico que refleje esa condición. Si la fuerza y la in­dependencia le producen temor, le resultará muy difícil conservar o recuperar la salud.
EL SEGUNDO MITO: ESTAR SANO SIGNIFICA ESTAR SOLO
Con frecuencia se dice que para recobrar la salud es preciso «aprender a valerse por uno mismo», es decir, cui­dar de uno mismo, ser independiente. Para algunas per­sonas psíquicamente heridas, recobrar la salud y alcanzar la independencia significa soledad y vulnerabilidad. Para muchos, este temor a una independencia heroica —y, por ende, soledad— constituye la raíz de su incapacidad para curarse. Por otra parte, creen que una vez se hayan curado estarán siempre sanos, y que, con la recuperación de la salud, se evaporará la necesidad de apoyo emocional y psicológico. Esta es otra variante del mito arcaico de que una vez que alcancemos la Tierra Prometida, habremos llegado al término de nuestro viaje. Pero las personas que se están curando o que están curadas necesitan la compa­ñía y la amistad de oírlos al igual que el resto del mundo. Creamos salud todos los días y en todo momento, y de­bernos ser conscientes de ello. Al igual que la iluminación no es un estado permanente tan sólo al alcance de super­hombres espirituales, la salud no se consigue fuera de una comunidad, sino que requiere un vínculo consciente en­tre la mente, el cuerpo y el espíritu; un vínculo entre el in­dividuo, las demás personas y el universo.
Sanar, al igual que la espiritualidad, es un proceso continuo, tal como indican numerosas historias de la tra­dición oriental. En una historia relatada por Jack Korn-field, psicólogo y profesor de Meditación Perceptiva, un monje asciende por una montaña decidido a hallar la ilu­minación o morir. Durante el camino, se encuentra con un viejo sabio que porta un enorme fardo y le pregunta si ha oído hablar de la iluminación. El anciano, que es Bodhisattva el Sabio, deposita el fardo en el suelo. En aquel instante el monje alcanza la iluminación.
— ¿Es así de sencillo? —Pregunta—. ¿Basta con de­jarlo todo y no aferrarse a nada? —El monje mira al an­ciano y añade—: ¿Y ahora qué?
El anciano se agacha, recoge el fardo y echa a andar hacia la aldea. Es decir, después de alcanzar la iluminación nos aguardan los mismos placeres y las mismas tareas. Aun después de curarnos, debemos seguir trabajando para con­servar la salud. La curación es un proceso sin final.
 
Tomado del libro: La medicina de la energía. Caroline Myss
 

14 dic 2012

Respirar para trascender el estrés

Es todo un reto vivir en este mundo actual tan agitado. No sólo desafía a nuestras actividades económicas sino también a nuestra vida privada. Tenemos que lidiar con estrés constante, con conlifctos, con cambios vertiginosos y con una creciente inseguridad. Es algo que nos exige mucho en el plano mental, físico y emocional. Necesitamos buena salud, respirar bien, estar conscientes, tener confianza y la intuición para responder con rapidez, eficacia y compasión.
Para actuar con liderazgo en nuestra vida personal y profesional requerimos la capacidad de relajarnos lo suficiente como para seguir siendo creativos. Necesitamos aprender el gran arte de soltar la tensión si no queremos consumirnos y enfermarnos. Cuando soltamos la tensión podemos restablecer contacto con nuestra fortaleza y mantener el entusiasmo, incluso en los momentos difíciles, lo cual nos permite actuar apasionadamente con un corazón compasivo.
 
Superemos el estrés letal
El estrés tiene una profunda conexión con el miedo. En esencia, es el resultado de los temores y las preocupaciones de la mente. Tenemos miedo a fracasar, a no ser lo suficientemente buenos, a perder, a que nos juzguen, a que nos rechacen o a que nos castiguen. Peleamos con las emociones como su fueran nuestro peor enemigo y eso nos tiene constantemente bajo presión. En una sociedad donde predomina lo masculino parece mejor decir "me siento tenso" que "tengo miedo", pero sólo cuando aprendemos a enfrentar el temor y a ir más allá logramos relajarnos profundamente de nuevo.
Es natural que el cuerpo y la mente reacciones por un momento con estrés agudo cuando nos encontramos en una situación que nos reta. Es un mecanismo de defensa ante el peligro y va acompañada de una serie de cambios psicológicos producidos por el sitema nervioso autónomo y las glándulas adrenales. Comprende también la aceleración de latidos y de la respiración, músculos tensos o temblorosos, sudor y resequedad de la boca. En resumen, se siente un estado de alarma. Cuando pasa la situación que produjo la tensión todo el sistema vuelve a la normalidad y se estabiliza, con lo cual se relaja,
Sin embargo, el estrés puede influir de igual forma en nuestra mente y nuestro cuerpo al grado de causar problemas permanentes de salud. Puede volverse tóxico. Si no nos ocupamos de soltar la tensión con regularidad se irá acumulando en el cuerpo y en la mente. Esto acasionará que el sistema entre en estrés crónico. Entonces no sólo no volverá a la normalidad sino que continuará en un estado acelerado de tensión temerosa. Se mantendrá en alarma permanente.
Todos sabemos lo que eso significa. Es estar nerviosos, demasiado activos, no poder dormir bien, tener cansancio crónico, estar irritables, desesperados y deprimidos. En ese estado uno puede afectar sus relaciones y desarrollar hábitos de adicción para escapar de la realidad.
Una vida estresada puede llegar a ser tan insoportable que nos lleve hasta el punto de desarrollar cáncer, estallar en un ataque cardíaco o pensar en el suicidio. Para las personas que padecen estrés crónico el mundo pierde toda la alegría y el color. Así se van acercando al nivel de estrés letal...
Corremos como un auto sobrecalentado, a toda velocidad, hasta que se descompone el motor. Por ahí escuchamos que la meditación nos ayudaría a relajarnos pero nos llenamos de pretextos. Nada puede detenernos y por fin nos colapsamos con una fátiga crónica o una depresión.
Desde muy temprano, en nuestra niñez, aprendemos que el ocio es malo y no es muy distinto lo que se nos informa de la relajación. Paradójicamente, relajarse se vuelve estresante. Nos sentimos apreciados y reconocidos sólo si logramos algo extraordinario, mediante un gran esfuerzo. El mensaje es que está bien sentirse tenso porque es signo de tener éxito. Se convierte en nuestra segunda naturaleza. Si no nos estresamos es que en algo andamos mal.
La "ventaja" del estrés es que nos protege de sentirnos y también de ser sensibles y vulnerables ante el mundo rudo y crticón que nos rodea. Basta con ver la cantidad de tensión que vamos cargando en la actualidad para darnos cuenta de lo peligroso que nos parece el mundo. Hemos desarrollado el hábito de protegernos de un entorno hostil.
Un niño sano no desarrolla estrés crónico si se le perite respirar, moverse, jugar y expandirse a su modo individual. En cuanto se le obliga a comportarse de otra forma para ser amado por sus padres, el miedo lo hace desplegar una personalidad para protegerse. Esa criatura aprende a complacer a los demas para no ser rechazada(o). No quiere estar sola(o) ni morir de carencia física y afectiva  o de privación.
 
Ir más allá del estrés
Una mente tensa nos hace estar empujando y peleando, cuando lo cierto es que podríamos aprender a tranquilizarnos, incluso en medio de la tormenta. La tensión genera miedo por el cual sufre nuestro organismo. Cortamos nuestra respiración y contraemos el cuerpo. En vez de disfrutar del espíritu del amor y la confianza padecemos porque nuestro corazón está aprisionado en una forma de vivir muy rígida.
El estrés no es el verdadero problema. El problema es la mente sobreprotectora y sobrecargada que mantiene tenso al cuerpo, desconectado del juego de la vida. La mente nos mantiene encarcelados en un interminable mundo de pensamientos, y causa, por miedo, que contraigamos un cáncer o que estallemos enojados provocando un ataque al corazón.
Entones la solución es encausar esa tensión que hay en la mente y el cuerpo. Para que desaparezcan los síntomas del estrés necesitamos tratar las causas en los patrones de la misma mente inquieta, el cuerpo tenso y la respiración contraída. Asimismo, tenemos que modificar nuestros valores por unos que nos permitan vivir intensa y alegremente.
Meditación dinámica para liberar la tensión
A muchas personas les han beneficiado las Meditaciones Activas de Osho y otras formas Dinámicas para Liberar la Tensión.
Nuestra fuente interna de energía despierta gracias a la respiración profunda, y al movimiento del cuerpo, a la liberación de las tensiones y al aprender a relacionarse con los demas y con la existencia de otra manera.
 
Primera etapa: 10 minutos
Cuando hay estrés crónico, como en el caso del miedo, hay un desequilibrio en la exhalación e inhalación de nuestra respiración. La respiración es cortada. Nos da miedo exhalar por completo. Tenemos que aprender a exhalar profundamente otra vez, para liberar la tensión y balancear la respiración. Eso traerá armonía al sistema nervioso.
Párate con las piernas sueltas y relaja la pelvis, el abdomen y la columna vertebral. Relaja la boca y respira profundamente varias veces, para sentir y expandir tu cuerpo en todas direcciones: hacia el frente, hacia atras y a los lados. Hazte consciente de la tensión que hay en diferentes partes del cuerpo.
Dedica ahora los minutos restantes a contraer por completo las partes más tensas de tu cuerpo y aguanta la respiración. Luego exhala con fuerza, con sonido y sacudiendo todas las tensiones. Sigue así, respirando muy hondo y prácticando este proceso de contraer y soltar.
 
Segunda etapa: 10 minutos
Ahora siéntate diez minutos, cierra los ojos y relajate, Deja que tu cuerpo respire de un modo natural. Siente las diferentes cualidades de la inhalación y la exhalación. La inhalación trae vida. La exhalación relaja. Observa cómo se refleja el ritmo de la vida en cada respiración. Si tu mente se va a otra parte regrésala a contemplar y disfrutar la respiración.

Tomado del libro: Respiración Diamante. Devapath

13 dic 2012

El origen del miedo

   El estado de miedo psicológico está divorciado de cualquier peligro real e inmediato. Puede adoptar diversas formas: desazón, preocupación, ansiedad, nervios, tensión, temor, fobia, etc. El miedo psicológico del que hablamos siempre se refiere a algo que podría ocurrir, no a algo que ya está ocurriendo. Tú estás en el aquí y ahora, mientras que tu mente está en el futuro. Esto crea una brecha de ansiedad. Y si te has identificado con tu mente y has perdido el poder y la simplicidad del ahora, esa brecha de ansiedad será tu constante compañera. Siempre puedes afrontar el momento presente, pero no puedes afrontar algo que sólo es una proyección mental; no puedes afrontar el futuro.

Además, mientras sigas identificándote con tu mente, el ego dirigirá tu vida. Debido a su naturaleza fantasmal, y a pesar de sus elaborados mecanismos de defensa, el ego es muy vulnerable e inseguro, y se siente amenazado constantemente. Por cierto, esto sigue siendo verdadero aunque externamente esté muy seguro. Ahora bien, recuerda que una emoción es la reacción del cuerpo a la mente. ¿Qué mensaje recibe continuamente el cuerpo desde el ego, desde ese falso yo fabricado por la mente?: peligro, estoy amenazado. ¿Y qué emoción genera este mensaje continuo?: miedo, por supuesto.

El miedo parece tener muchas causas: miedo a la pérdida, miedo al fracaso, miedo a que nos hieran, y así sucesivamente; pero, en definitiva, todos los miedos pueden resumirse en el miedo del ego a la muerte, a la aniquilación. Para el ego, la muerte siempre está a la vuelta de la esquina. En este estado de identificación con la mente, el miedo a la muerte afecta a todos los aspectos de tu vida.

Por ejemplo, algo tan aparentemente trivial y «normal» como la necesidad compulsiva de tener razón en una discusión y demostrar que el otro está equivocado —defender la posición mental con la que te has identificado— se debe al miedo a la muerte. Si te identificas con una posición mental y resulta que estás equivocado, tu sentido de identidad, basado en la mente, se sentirá bajo una seria amenaza de aniquilación. Por tanto, tú, como ego, no puedes permitirte estar equivocado. Equivocarse es morir. Esto ha motivado muchas guerras y ha causado la ruptura de innumerables relaciones.

Cuando dejas de identificarte con la mente, el hecho de tener razón o estar equivocado es indiferente para tu sentido de identidad; de modo que esa necesidad compulsiva, apremiante y profundamente inconsciente de tener razón, que es una forma de violencia, deja de estar presente. Puedes expresar cómo te sientes y lo que piensas con claridad y firmeza, pero tal expresión no estará teñida de agresividad ni actitud defensiva. Tu sentido de identidad deriva entonces de un lugar más profundo y verdadero dentro de ti, no de la mente.

OBSERVA CUALQUIER ACTITUD DEFENSIVA que surja en ti. ¿Qué estás defendiendo?: una identidad ilusoria, una imagen mental, una entidad ficticia. Haciendo consciente este patrón y observándolo, puedes romper la identificación con él. El patrón inconsciente comenzará a disolverse rápidamente a la luz de tu conciencia.

Este es el final de todas las discusiones y juegos de poder, que son tan corrosivos para las relaciones. El poder sobre los demás es debilidad disfrazada de fuerza. El verdadero poder está dentro, y está a tu disposición ahora.

La mente siempre trata de negar el ahora y de escapar de él. En otras palabras: cuanto más te identificas con tu mente, más sufres. O puedes decirlo de este otro modo: cuanto más capaz seas de valorar y aceptar el ahora, más libre estarás del dolor y del sufrimiento, más libre de la mente egotista.

Si no deseas crear más dolor para ti mismo ni para los demás, si no quieres añadir más dolor al residuo del pasado que aún vive en ti, no crees más tiempo, o crea el imprescindible para gestionar los aspectos prácticos de la vida. ¿Cómo dejar de crear tiempo?

DATE CUENTA INEQUÍVOCAMENTE DE QUE EL MOMENTO PRESENTE es lo único que tienes. Haz del ahora el  centro fundamental de tu vida. Si antes vivías en el tiempo y hacías breves visitas al ahora, establece tu residencia habitual en el ahora y haz breves visitas al pasado y al futuro cuando tengas que resolver los asuntos prácticos de tu vida.

Di siempre «sí» al momento presente.

 

ACABA CON LA ILUSIÓN DEL TIEMPO
 
La clave es ésta: acaba con la ilusión del tiempo. Tiempo y mente son inseparables. Retira el tiempo de la mente y ésta se para, a menos que elijas usarla.

Estar identificado con la mente es estar atrapado en el tiempo: vives de forma compulsiva y, casi exclusivamente, mediante el recuerdo y la anticipación. Esto produce una preocupación interminable por el pasado y el futuro, y una falta de disposición a honrar y reconocer el momento presente y permitir que sea. La compulsión surge porque el pasado te da una identidad y el futuro contiene una promesa de salvación, de una realización de algún tipo. Ambas son ilusiones.

Cuanto más te enfocas en el tiempo —pasado y futuro— más pierdes el ahora, lo más precioso que hay.

¿Por qué es lo más precioso? En primer lugar, porque es lo único que hay. Es todo lo que hay. El eterno presente es el espacio dentro del que se despliega tu vida, el único factor que permanece constante. La vida es ahora. No ha habido nunca un momento en que tu vida no fuera ahora, ni lo habrá jamás. En segundo lugar, el ahora es el único punto que puede llevarte más allá de los limitados confines de la mente. Es tu único punto de acceso al reino informe e intemporal del Ser.

¿Has experimentado, hecho, pensado o sentido algo fuera del momento presente? ¿Piensas que lo harás alguna vez? ¿Es posible que algo ocurra o sea fuera del ahora? La respuesta es evidente, ¿no es cierto?

Nada ocurrió nunca en el pasado; ocurrió en el ahora. Nada ocurrirá nunca en el futuro; ocurrirá en el ahora.

La esencia de lo que estoy diciendo aquí no puede entenderse mentalmente. En el momento que lo entiendes, se produce un cambio de conciencia de la mente al Ser, del tiempo a la presencia. De  repente, todo se vivifica, irradia energía, emana Ser.
 
Tomado del Libro: Practicando el Poder del Ahora. Eckhart Tolle

12 dic 2012

Significado: Dolor de Cabeza - Migraña

El dolor de cabeza era desconocido hasta hace varios siglos. En épocas pretéritas no se daba. El dolor de cabeza toma incremento especialmente en los países más avanzados, en los que el veinte por ciento de la población "sana" reconoce sufrirlo. Las estadísticas indican que la incidencia es mayor entre las mujeres y los "estratos superiores". Esto no sorprende si tratamos de rompernos un poco la cabeza con el simbolismo de esta parte del cuerpo. La cabeza representa una clara polaridad respecto al cuerpo. Es la instancia suprema de nuestra institución corporal. Con ella nos imponemos. La cabeza representa lo alto mientas que el cuerpo representa lo bajo.
Consideremos la cabeza como sede del entendimiento, el conocimiento y el pensamiento. El que pierde la cabeza actúa irracionalmente. Por lo tanto, sentimientos irracioanles como el amor atacan muy especialmente la cabeza: la mayoría de las personas suelen perderla cuando se enamoran (....y si no la pierden, los dolores de cabeza no acaban).
El dolor de cabeza producido por la tensión se inicia de forma difusa, más como una opresión, y puede prolongarse durante horas, días y semanas. Probablemnete, el dolor se produce por un exceso de tensión en los vasos sanguíneos. Generalmente, al mismo tiempo se siente una fuerte tensión en la musculatura de la cabeza, los hombros, el cuello y la columna vertebral. Este tipo de  dolor de cabeza suele presentarse en situaciones en las que el ser humano se halla sometido a fuerte presión o cuando una crisis va a desbordarle.
Suelen padecer este tipo de dolor de cabeza las personas ambiciosas y perfeccionistas que tratan de imponer su voluntad. En tales casos, la ambición y el afán de poder se suben a la cabeza, porque el individuo que sólo atiende a la cabeza, que sólo acepta lo racional, sensato y comprensible, pronto pierde el contacto con el "polo inferior" y por lo tanto, con sus raíces que son lo único que puede anclarlo a la vida. Es el cerebral. Pero los derechos del cuerpo y sus casi siempre inconscientes funciones son más antiguos que la facultad del pensamiento racional, que es una adquisición relativamente reciente del ser humano, con el desarrollo de la corteza cerebral.
El ser humano posee dos centros: corazón y cerebro: sentimiento y pensamiento. El individuo de nuestro tiempo y de nuestra cultura ha desarrolado extraordinariamente las fuerzas cerebrales, por lo que corre peligro de descuidar su otro centro, el corazón. Por ello, tampoco es una solución denostar el pensamiento, la razón y la cabeza. Ningún centro es mejor ni peor que el otro. El  ser humano no debe optar por uno de los dos sino buscar el equilibrio.
La cabeza es, de todos los órganos, el que más rápidamente reacciona al dolor. En todos los demás órganos tienen que producirse alteraciones mucho mayores para que haya dolor. La cabeza es nuestro vigía más despierto. Su dolor indica que nuestro modo de pensar es erróneo, que seguimos un criterio equivocado, que perseguimos objetivos dudosos. 
 
Jaqueca (Migraña)
La jaqueca (migraña o hemicránea) es un acceso de dolor de cabeza, generalmente hemicraneal, que puede asociarse a transtornos visuales (sensibilidad a la luz, centelleo) o digestivos, como vómitos y diarrea. Estos ataques generalmente duran varias horas y se presentan asociados a un estado de ánimo depresivo e irritable. En el apogeo de la jaqueca,el afectado siente el deseo imperioso de estar solo en una habitación oscura o en la cama. A diferencia de lo que ocurre con el dolor de cabeza debido a la tensión, en la jaqueca, después de unos espasmos iniciales, se produce una gran dilatación de los vasos sanguíneos.
En griego se llama a la cabeza hemikranie (Kranion= cráneo), literalmente mitad del cráneo, palabra que denota claramente la unilateralidad del pensamiento que, en los enfermos de jaqueca, es similar a la que se da en las personas que sufren dolor de cabeza provocado por la tensión. Todo lo dicho respecto a este último síntoma vale también para la migraña, salvo un punto esencial.
Mientras que el paciente aquejado de dolor de cabeza trata de aislar la cabeza del tronco, el que sufre de jaqueca traslada un tema corporal a la cabeza para vivirlo en ella. Este tema es la sexualidad. La jaqueca es sexualidad desplazada a la cabeza.
Cuán a menudo se usa la cabeza como sustituto del bajo vientre: lo vemos claramente en el acto de sonrojarse. En situaciones embarazosas que casi siempre tienen una connotación sexual la sangre sube a la cabeza y la hace enrojecer. Con ello se realiza arriba lo que en realidad debería ocurrir abajo.
En los pacientes de jaqueca se encuentra el conflicto entre instinto y pensamiento, entre abajo y arriba, entre vientre bajo y cabeza, lo cual conduce al intento de  utilizar la cabeza como puerta de escape o campo de maniobras para resolver problemas (cuerpo, sexo, agresividad) que sólo pueden plantearse y resolverse en un plano totalmente distinto. Ya Freud describía el pensamiento como una acción experimental. Al ser humano le parece menos peligros y comprometido el pensamiento que la acción. Pero no se puede sustituir la acción por el pensamiento sino que lo uno debe apoyarse en lo otro. El ser humano ha recibido un cuerpo para, con ayuda de este instrumento, realizarse (hacerse real). Sólo por medio de la realización puede seguir fluyendo la energía. No es casualidad que conceptos como en-tender y com-prender contengan ideas alusivas a movimientos corporales. Si se rompe esta combinación, la  energía se condensa y acumula y se manifiesta por medio de diferentes grupos de síntomas, en forma de enfermedad.
 
Tomado del libro: La enfermedad como camino. Un método profundo para el descubrimiento de las enfermedades. Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke

Volver al Amor

Cuando nacimos, estábamos perfectamente programados. Teníamos una tendencia natural a concentrarnos en el amor. Nuestra imaginación era creativa y floresciente, y sabíamos usarla. Estábamos conectados con un mundo mucho más rico que el mundo con que ahora nos conectamos, un mundo lleno de hechizo y del sentimiento de lo milagroso.
¿Qué nos pasó, entonces? ¿Por qué, cuando llegamos a cierta edad y miramos a nuestro alrededor, el hechizo había desaparecido?
Porque nos enseñaron a concentrarnos en otras cosas. Nos enseñaron a pensar de forma antinatural. Nos enseñaron a pensar en la competición, la lucha. la enfermedad, los recursos finitos, la limitación, la maldad, la culpa, la muerte, la escacez y la pérdida. Y como empezamos a pensar en estas cosas, empezamos a conocerlas. Nos enseñaron que sacar buenas notas, ser buenos, tener dinero y hacerlo todo como es debido son cosas más importantes que el amor. Nos enseñaron que competir para salir adelante, que tal como somos no valemos lo suficiente.
Nos enseñaron a ver el mundo tal como lo veían ellos. Es como si inmediatamente después de haber llegado aquí nos hubieran dado una píldora para dormir. El pensamiento del mundo, que no se basa en el amor, empezó a retumbarnos en los oídos en el mismo momento en que desembarcamos en esta costa.
El amor es aquello con lo que nacimos. El miedo es lo que hemos aprendido aquí. El viaje espiritual es la renuncia al miedo y la nueva aceptación del amor en nuestro corazón. El amor es el hecho existencial esencial. Es nuestra realidad última y nuestro propósito sobre la tierra. Tener plena conciencia de él, tener la vivencia del amor en nosotros y en los demás, es el sentido de la vida.
El sentido, el significado, no está en las cosas. Está en nosotros. Cuando asignamos valor a las cosas que no son amor- al dinero, al coche, a la casa, al prestigio - damos amor a algo que no nos lo puede devolver, buscamos significado en lo que no lo tiene.
 
Hemos venido aquí para crear junto con Dios, extendiendo el amor. 
El amor exige una "visión" diferente de aquella a la que estamos acostumbrados, una forma diferente de conocer, de pensar. El amor es el conocimiento intuitivo de nuestro corazón. Es un "mundo trascendente" que secretamente anhelamos todos. Un antiguo recuerdo de este amor nos persigue continuamente, pidiéndonos por señas que regresemos.
El amor no es material. Es energía. Es el sentimiento que hay en una habitación, en una situación, en una persona. El dinero no puede comprarlo. El contacto sexual no lo garantiza. No tiene absolutamente nada que ver con el mundo físico, pero a pesar de ello, puede expresarse. La experiencia que de él tenemos es la de la bondad, la entrega, el perdón, la compasión, la paz, el júbilo, la aceptación, la negativa a juzgar, la unión y la intimidad.
El miedo es la falta de amor que todos compartimos, nuestros infiernos individuales y colectivos. Es un mundo que sentimos que nos presiona desde adentro y desde afuera, dando constantemente falso testimonio de la insensatez del amor. El miedo se expresa bajo diferentes formas: cólera, malos tratos, enfermedad, dolor, codicia, adicción, egoísmo, obsesión, corrupción, violencia y guerra.
El amor esta dentro de nosotros es indestructible, sólo se lo puede ocultar.
 
Tomado del libro: Volver al Amor. Marianne Williamson

11 dic 2012

Los Chakras (centros de energía) y los Arquetipos

Los siete chakras principales y sus emociones, y arquetipos relacionados
1. El Chakra Raiz esta localizado en la base de la espina dorsal en la zona del cóccix. Este Chakra filtra la energía que sube desde la tierra y conecta nuestras energás superiores con la realidad básica de la vida. Los aspectos emocionales que se relacionan con este chakra giran alrededor de las necesidades esenciales para la supervivencia y de nuestro sentido de seguridad en el mundo. Esto incluye el refugio de un hogar que nos proteja, la seguridad financiera y alimento adecuado que nos sirva de nutrición. Asimismo necesitamos lazos emocionales  con nuestra familia, amigos, la comunidad y el país. Este chakra se deteriora cuando perdemos contacto con la Madre Tierra; en otras palabras, cuando nos desconectamos de los más básicos niveles de la existencia.
En la relación con el chakra raiz se encuentra el arquetipo disfuncional de la Víctima, y el arquetipo funcional de la Madre.
2. El chakra Sacro se halla localizado en la parte inferior del abdomen, a unos cinco centímetros por debajo del ombligo y 5 centímetros hacia adentro. En la filosofía oriental, este centro es conocido como el Hara, y juega un papel importante en las artes marciales orientales como el foco del movimiento y la coordinación.
En un nivel emocional gobierna nuestro sentido de la abundancia, bienestar, placer y sexualidad. Es un centr que ha sido explotado en nuestra sociedad, y nadie en nuestra cultura occidental  posee una perfecta función de este chakra. Una actitud básica de bienestar y de tener lo suficiente están asociados con un chakra Sacro saludable.
El arquetipo disfuncional asociado con este chakra es el Martir; el arquetipo funcional es la Emperatriz/Emperador.
3. El chakra del Plexo Solar esta situado en la parte superior del abdomen, en la región del estómago. Energiza los órganos de la digestión y nos ayuda a sensibilizarnos con nuestro entorno. Los aspectos emocionales del Plexo Solar se focalizan sobre la valoración propia, la autoestima y el poder personal. Se halla, por lo tanto, conectado con nuestras actitudes hacia la adquisición de poder y la toma de decisiones. Cuando nos valoramos a nosotros mismos poseemos un Plexo Solar que funciona apropiadamente. Actualmente, muchas personas se están preocupando por liberar los aspectos del poder disfuncional que afectan a este chakra.
El Sirviente es el arquetipo disfuncional de este chakra, mientras que el Guerrero es el funcional.
4. El Chakra del Corazón está situado en el centro del pecho por encima del cuerpo físico. Se relaciona, desde luego, con el amor y el gozo. El funcionamiento saudable de este chakra nos permite formar lazos de amor con las personas del mundo que nos rodea y acercarnos a los demás. Las personas de corazón abierto son una bendición en cualquier familia o comunidad; ellos nos enseñan acerca del amor y la amabilidad, y sobretodo cómo perdonarnos a nosotros mismos y a otros por cualquier carencia de amor o cariño.
El arquetipo disfuncional del chakra del corazón es el Actor/Actriz, y el arquetipo funcional es el Amante.
5. El chakra de la Garganta esta locaizado enla garganta, lugar donde actúa como puente entre nuestra mente y nuestro corazón. Es el centro de la comunicación, de la creatividad, de la autoexpresión, del poder de voluntad y de la verdad; su propósito es permitir una clara y efectiva comunicación, y acrecentar nuestro espíritu creativo. Cuando somos capaces de expresar nuestros sentimiento clara y honestamente, el centro de la garanta se halla abierto y nos sentimos vivos y expresivos. Si, por cualquier razón, nos quedamos bloqueados al expresarnos, este centro se congestina. Esta circunstancia puede conducir a problemas de salud relacionados con la garganta, boca y zona de los senos frontales,
El arquetipo disfuncional de este centro es el Niño Silencioso, y el funcional es el Comunicador.
6. El chakra del Entrecejo está situado en la frente, entre las cejas. Gobierna nuestra capacidad de pensar y discernir, de utilizar la intuición y la imaginacón  de derivar sabiduría a partir de las experiencia de nuestra vida. Se le conoce también como el centro de control, porque son los pensamientos y las actitudes las que nos capacitan para cambiar nuestras percepciones e ideas acerca de cómo es la vida, o sobre cómo creemos que sea. Cuando reflexionamos positivamente sobre la vida, comenzams a construir una vida espiritualmente fuerte.
El arquetipo disfuncional del chakra del entrecejo es el Intelectual, y el arquetipo funcional es el Sabio.
7. El chakra Coronario se halla propiamente en la coronilla, y nos vincula con la belleza, el refinamiento y nuestra naturaleza espiritual. Canaliza la energía que proviene de los cielos hacia el cuerpo físico, iniciando el proceso del flujo descendente de la energía que es espíritu en el cuerpo. Este chakra crece y se desarrolla a medida que maduramos, y nos abre a la Fuente que existe en nuestro interior.
El arquetipo disfuncional de este centro es el Egoísta, y el funcional es el Guru.
 
Tomado del libro: Los Chakras y los Arquetipos. Un viaje hacia el autdescubrimiento y la transformanción. Ambika Wauters